miércoles, 25 de mayo de 2016

Día de trabajo

Luz. Las mañanas más tempranas que jamás pedí
Que si el frío supone algo de nosotros
Llevo el gesto de mi mano una vez más al gatillo
el pomo de la puerta, un chorro de agua
Un espejo en esta dirección avisando: Ha amanecido

Tiempo no hay de buscar las llaves
Desde el dintel miro su cuerpo, tibio, vibrante
Más allá del alba hay una noche
la noche de los que aún duermen
plácidamente, ilusamente, quisiera quedarme
Los pies pisan la calle, caudal de fierros y cemento
El trabajo no perdona al sueño
y el frío no perdonará al trabajo.